dijous, 3 d’abril del 2014

EUTANASIA Y SACRIFICO NO SON SINÓNIMOS

COPIO:
Nunca se puede hablar de eutanasia si se mata a un animal sano, o levemente enfermo o es médicamente recuperable.
Si acabamos voluntariamente con la vida de un animal con salud siempre hablaremos de sacrificio o matanza.
Usando la palabra eutanasia indiscriminadamente somos cómplices, muchas veces involuntarios, de una práctica que significa matar perros y gatos, y otros animales domésticos, más allá que la ética y las condiciones del animal lo recomienden. 
Para distinguir entre eutanasia y sacrificio además de fijarnos en el método (que puede ser eutanásico o no) debemos fijarnos en el motivo. Si el animal "nos sobra", si no podemos encontrarle adoptantes o no podemos alimentarlo por falta de recursos, o por que no hemos invertido en la recogida, acogida y reubicación lo estaremos sacrificando. Matando.

Eutanasia es la palabra solo aplicable a aquellos seres vivos que diagnosticados médicamente padecen una enfermedad irresoluble que les lleva a sufrir, sin otra opción posible. Sólo si el veterinario diagnostica una enfermedad incurable o que lleva a un padecimiento gratuito podemos hablar de eutanasia.  Los propietarios o responsables asumen la decisión, interpretando la voluntad del animal, priorizando su bienestar por encima de toda consideración. Entendiendo que éste no debe soportar dolor innecesario por la falta perspectivas una salud aceptable. Por razones científicas, legales y morales obviamente el procedimiento debe llevarlo a cabo un veterinario pues son los facultados para inducir la muerte mediante métodos indoloros y no generadores de angustia.

Sacrificio es la palabra para definir la muerte de un animal sano que por distintas razones: generalmente una mala gestión económica, la mala gestión poblacional, la tenencia irresponsable y una falta de entenderas intelectuales y morales. También se sacrifica por lucro en el caso de los animales de abasto.
El sacrificio puede ser de dos maneras eutanásico y no eutanásico.  
1.-El sacrificio eutanásico se produce con el mínimo dolor y angustia. En el caso de los animales domésticos necesariamente debe ser inducido por un veterinario.
2.-Y puede ser sacrificio no eutanásico: consiste en matar a un animal importándonos poco que sea rápido, sin dolor y sin sufrimiento por parte de la víctima.

Cuando desde algunos municipios poco concienciados se reclama la legalización de la matanza de los animales que "les sobran" se habla de sacrificio o matanza (y legalmente, pase lo que pase, deberían justificar que la muerte se produciría eutanásicamente).
Usar la palabra eutanasia diluye la trascendencia de un hecho inmoral como es la muerte injustificada de un ser con capacidad de sentir. Contando con los recursos técnicos e intelectuales suficientes como para haber hecho campañas de información, esterilización e identificación durante los últimos 10 años, la desidia y el populismo, ahora les empuja a legitimar la matanza. Otras consideraciones legales en las que no vamos a entrar amparan un estado de cosas en el que los proteccionistas debemos plantarnos empezando por hacer un uso correcto del lenguaje.
Eutanasia no es sacrifico y viceversa. LA LLAMADA “MUERTE DULCE” NO SIEMPRE ES UNA MUERTE JUSTA, PUEDE SER TAMBIÉN UN ASESINATO.
NO AL SACRIFICIO DE ANIMALES DOMÉSTICOS EN NINGUNA DE SUS FORMAS, PERO OBVIAMENTE MENOS EN SU FORMA NO EUTANÁSICA.

Emma Infante
Doctoranda en bioética por la UB y Máster en Derecho Animal por la UAB.
Llevo desde 2011 estudiando la diferencia entre los conceptos eutanasia y sacrificio. Después de una profunda revisión bibliográfica en el ámbito legal, filosófico, filológico, bioético y científico nacionales y extranjeros he llegado a tales conclusiones ya valoradas con excelente en distintos tribunales académicos.